Si te has decidido a perder algún kilo de más, las fresas pueden ayudarte a conseguir tu objetivo de manera saludable. Puedes tomarlas solas, con un poco de azúcar o edulcorante o combinadas con otras frutas en forma de macedonias o batidos, aunque una de las mayores tentaciones es saborearlas acompañadas de una irresistible «montaña» de nata montada.