Es una fruta hipocalórica, por lo que resulta perfecta en una dieta que mantenga los kilos bajo control. Las propiedades de las fresas hacen que sea un alimento recomendable prácticamente para cualquier persona. Favorecen la eliminación de grasas y toxinas previniendo el problema de la retención de líquidos y su capacidad saciante las convierte en un buen aliado a la hora de controlar el apetito.