Quienes adoran incorporar corsés, picardías, ligueros, o ropa interior en sus encuentros hallan en tales prendas toda anticipación de la experiencia, convirtiéndose en una especie de preliminares visuales. Ante la importancia que tiene la estimulación visual en los hombres, es más común que este tipo de fetichismo aparezca en ellos.

Las personas que se sienten atraídas por la lencería suelen tener una sexualidad especialmente rica donde la variedad en la apariencia o en el tacto forma parte de sus fantasías. Por dicho motivo, esas mismas personas dan especial importancia al tipo de tejidos con los que la ropa interior se fabrica, así como a las impresiones que genera tocarlos.