Hombres y mujeres experimentan una aceleración del ritmo cardíaco, alta presión sanguínea y respiraciones más pesadas y profundas.
2) La meseta o mejor conocida como “ponerse rojo” es la parte del ciclo en la que la sangre ya se les subió al rostro y los músculos están tensos, especialmente los de las caderas y muslos. Aquí ya hay lubricación abundante y por eso también la llaman la etapa del “flujo sexual”.