En definitiva, buena parte de tu éxito pasa por la humildad de afrontar un primer encuentro como algo verdaderamente nuevo o por asumir que siempre es necesario saber más sobre tu pareja, por mucho tiempo que lleves con ella. Aunque busques proyectar una imagen de macho alfa, puedes resultar un cordero en la cama si crees que tienes la fórmula que va a dejar a cualquier mujer feliz y satisfecha.