No existen las recetas. Si quieres verla disfrutar, escucha primero. Tu pareja habla, y no solo con su boca, también con su cuerpo.
Probablemente te encuentras inmerso en una nueva relación y, ya se sabe, cada mujer es un mundo. Solemos enfrentarnos en la cama con nuestra nueva compañera con los conocimientos y las habilidades que hemos adquirido en las pocas o muchas experiencias que la vida nos ha concedido (reconozcamos que son menos de las que nos hubiera gustado). La emoción del primer encuentro es fuerte, pero, a veces, nada más haber pasado “el trámite” de la primera vez no es necesario subrayar la frustración que puede aparecer cuando nuestra sabiduría sexual se ha mostrado poco útil, quedando así en el aire esa sensación de que quizás la cosa no haya sido tan maravillosa y rondando por nuestra cabeza la repetida pregunta de si habrá llegado o no.