Poco a poco la realidad va cambiando y el colectivo femenino tiene que aguantar cada vez menos el «qué dirán» si su primer encuentro acaba entre las sábanas de una cama.
Poco a poco la realidad va cambiando y el colectivo femenino tiene que aguantar cada vez menos el «qué dirán» si su primer encuentro acaba entre las sábanas de una cama.