Por ello, y para evitar que esto suceda, lo ideal es concentrarnos al máximo en el movimiento y en el grupo muscular que debemos trabajar. Para ello recomendamos la elección de ejercicios que aíslen a la perfección el grupo que vamos a trabajar, además de lo importante que es reparar en la parte trabajada para así concentrarnos y ejecutar mucho mejor el músculo o músculos trabajados.
4. Dejar de trabajar por sistema abdominales, piernas y lumbares
Un error que para muchos es una rutina es no trabajar ni la pared abdominal, ni las piernas ni los lumbares. Para comenzar, los lumbares y los abdominales nos harán tener un core más fuerte y con ello, ya que se trata de un punto de fuerza del cuerpo, podremos obtener mejores resultados a la hora de trabajar el resto de partes de nuestro cuerpo. Lo mismo sucede con las piernas, ya que trabajarlas hará que nos equilibremos a la vez que nos dará más fuerza general en todo el cuerpo a causa de la fortaleza de esta parte que utilizaremos en infinidad de actividades.
5. Falta de conocimiento de los ejercicios y de planificación
Un error de ejecución muy común que vemos a diario en las salas de entrenamiento es la falta de planificación y control de los ejercicios que se llevan a cabo. Para muchas personas entrenar es llegar y hacer lo primero que se les viene a la cabeza. Para nada debe suceder esto. Lo más adecuado es realizar una programación o planificación previa con ejercicios que trabajen el mismo grupo muscular desde diferentes ángulos con distintas técnicas, diferentes agarres, diferentes aparatos o pesos muertos…