En la segunda fase, 600 estudiantes universitarios (326 hombres y 274 mujeres) se sometieron a un test de selección de pareja. Se les mostraron imágenes de personas del sexo opuesto marcadas con las etiquetas “adecuado para usted” y “no adecuado para usted”, con la intención de que aceptaran o rechazaran a estas personas como posibles amantes.