Decídete por un determinado aftershave atendiendo siempre a tus características cutáneas (no tanto por la marca o la fragancia). Si la piel de tu rostro presenta signos de fatiga y sequedad, elige un bálsamo que no solo alivie la irritación tras el afeitado sino que además le aporte la hidratación y los nutrientes que demanda para recuperar su buen aspecto.