Asimismo, el P1 tampoco estaba exento de tecnología para la época; el vehículo eléctrico de Porsche contaba con el llamado órgano Lohner «alterno», un sistema especialmente diseñado para que la carrocería y el motor sean independientes del chasis. El extraordinario invento permitía reemplazar el cuerpo del coche en función de las necesidades del conductor.