Los músculos son el armazón externo del esqueleto. Protegen nuestros huesos y determinan, en gran medida, que estén «en su sitio». Una espalda recta, con los hombros bien colocados (no hacia adelante) es clave para mantener una adecuada alineación corporal, básica para lograr que nuestro cuerpo esté siempre en una posición correcta.