¿Y qué pasará si consumimos cantidades elevadas de ácido fólico? En principio y por lo que se sabe, absolutamente nada. Un exceso de esta vitamina hidrosoluble se eliminará por la orina, y no causará ningún tipo de ventaja ni inconveniente para nuestro organismo. En un sujeto sano que a priori no tenga un déficit de ácido fólico, suplementarse de forma desmesurada con este tipo de vitaminas no mejorará su estado de salud ni lo empeorará por su inexistente toxicidad.