Etimológicamente, la palabra fólico proviene del latín folium que viene a significar algo así como hoja verde. Por tanto, será en las verduras donde encontraremos gran cantidad de este micronutriente. Sin dejar de lado a otros alimentos como los frutos secos, productos integrales, o las leguminosas las mayores cantidades de ácido fólico por 100 gramos de alimento se encuentra en las vísceras de los animales como el hígado o los riñones.