Finalmente, una pequeña dosis de alcohol puede aumentar los niveles de testosterona ligeramente. Sin embargo, esto no es igual si consumimos una cantidad de alcohol mayor. Así, si un hombre de 75 kg consume cinco vasos de cerveza normal, verá como sus niveles de testosterona caen, y si sigue ingiriendo más alcohol, el problema es todavía peor. Pero este es solo el efecto directo, al cual le tenemos que sumar que ese consumo de alcohol conlleva – como hemos dicho – una reducción de las hormonas luteinizantes, que pueden hacer que los niveles de testosterona del hombre disminuyan aún más en el largo plazo.
Conclusión
El alcohol evita la hipertrofia muscular y desajusta tus hormonas, por lo que es un obstáculo bastante grande si lo que pretendes es ganar músculo, de modo que abstente de consumirlo siempre que puedas. Si te apetece tomarte una copa en determinado encuentro social, hazlo, pero cuanto menos mejor.