Pero antes, no nos dejemos llevar. Es cierto que existe cierto historial de consumo de alcohol entre deportistas, pero no olvidemos este antiguo proverbio: la correlación no significa siempre causación. El ser personas sociales puede que nos haga mejores atletas, y puede que haga más probable que consumamos alcohol, pero eso no significa que el alcohol deba sustituir nuestros batidos de proteína después de entrenar.