Los aspectos culturales, sociales y económicos juegan también un papel importante en el diagnóstico y tratamiento de las dificultades de erección. La disfunción eréctil es todavía un tabú para muchos de los hombres que la padecen, un tema del que les cuesta mucho hablar. Así, según revelan los datos del ATLAS, la principal fuente de información para el hombre es internet, seguida del médico de atención primaria, familiares y amigos.