Concretamente, el día que la dieta cambió de calidad los participantes tardaron el doble de tiempo en dormirse y tenían más despertares nocturnos que los cuatro primeros días de estudio en que su dieta era más saludable.
Concretamente, el día que la dieta cambió de calidad los participantes tardaron el doble de tiempo en dormirse y tenían más despertares nocturnos que los cuatro primeros días de estudio en que su dieta era más saludable.