Puedes invitarla a un restaurante para que disfrutéis de una agradable comida madre e hijo, regalarle unas entradas de cine para esa película que tiene tantas ganas de ver (aunque a ti no te entusiasme) o proponerle una pequeña escapada. Será un gesto que valorará mucho y estará encantada de poder compartir un poco de tiempo con el niño de sus ojos. Es una idea original, ¿no te parece?