Además, la falta de líbido de los demis los puede hacer sexualmente incompatibles con sus parejas, lo cual puede provocar problemas a corto plazo si no hay una buena comunicación.
Socialmente, los demisexuales suelen sentirse fuera de lugar en conversaciones casuales donde el tema central es el sexo o simples temas de atracción y coqueteos, porque ellos no experimentan esas sensaciones a primera vista.