Los demis, como también son conocidos, no sienten atracción por ningún género en particular y podrían llegar a tener sexo con cualquier ser humano, siempre y cuando esa persona haya logrado que entre ambos exista “amor” o un vínculo sentimental significativo.
Mientras ese enamoramiento o sentimiento especial por una persona dure, los demisexuales únicamente son capaces de tener sexo con esa persona y con nadie más. Además, no pueden desarrollar estos sentimientos amorosos con dos o más personas a la vez.