3. Las mujeres son adictas al placer orgásmico
La actividad sexual femenina es independiente de la carga hormonal, en buena medida gracias al orgasmo. Da igual que sea durante la ovulación, antes o después de la menstruación, o incluso durante la misma.
La recompensa orgásmica es gancho suficiente para que la actividad sexual no dependa del ciclo menstrual, ni siquiera de nuestros vaivenes hormonales. En ese sentido, argumentaba el sexólogo Alfonso Antona en mi libro ‘ Sexmentiras‘ (Aguilar) que, «como no distinguimos tan instintivamente como los animales cuándo estamos en celo -para las humanas se denomina estro-, debemos probar muchas veces a lo largo de todo el mes, para ver si alguna hay suerte».