Estos dos puntos del cuerpo son, además, los grandes olvidados a la hora de aplicar los distintos productos para el cuidado personal. Piénsalo, cuando te aplicas una hidratante corporal ¿incides lo necesario en codos y rodillas? Parece que no tiene demasiada importancia, pero unas rodillas o codos ásperos, oscuros y rugosos con efecto «piel de galápago» no resultan demasiado atractivos.