La otra opción es un cajón, también corbatero, en el que podamos introducirlas enrolladas, pero cada una con su propio espacio independiente. En este caso hay que evitar por completo que al enrollarla se generen pliegues.
La otra opción es un cajón, también corbatero, en el que podamos introducirlas enrolladas, pero cada una con su propio espacio independiente. En este caso hay que evitar por completo que al enrollarla se generen pliegues.