Einstein no estaba solo en estos asuntos de los escritorios desordenados, Mark Twain también contaba con uno, quizá más desordenado que el de Einstein, y aún así era una de las mentes más creativas y originales de su generación.
Einstein no estaba solo en estos asuntos de los escritorios desordenados, Mark Twain también contaba con uno, quizá más desordenado que el de Einstein, y aún así era una de las mentes más creativas y originales de su generación.