Por otro lado, el desorden ha sido tomado como un síntoma de fracaso. ¿Qué sucede en realidad? ¿Existen personas que hayan desarrollado la creatividad a partir del desorden? Estudios realizados por la Universidad de Minnesota nos proporcionan respuesta a esta interrogante.
Se ha creado una especie de “leyenda urbana” en torno a que las personas que tienen un escritorio desordenado han desarrollado un razonamiento más creativo. A partir de esto podemos suponer que dichas personas son creativas de por sí, entonces: ¿por qué tuvieron que sobrevivir lejos de la organización?