Ariely afirma que desperdiciamos la productividad del día a día y las horas que más nos cunden: «Por desgracia las rutinas de la mayoría de la gente y los horarios de trabajo no están diseñados para maximizar este potencial brillante y precoz«.
Ariely afirma que desperdiciamos la productividad del día a día y las horas que más nos cunden: «Por desgracia las rutinas de la mayoría de la gente y los horarios de trabajo no están diseñados para maximizar este potencial brillante y precoz«.