Y por último, si bien es normal que ante lo nuevo y desconocido, uno vaya al principio con cautela para luego, volverse más ambicioso y pensar más a lo grande… aquí los personajes tardan demasiado en hacer esto y sufrir las consecuencias de andar jugando con el espacio-tiempo, de manera que cuando las cosas empiezan a “torcerse” para los protagonistas (y realmente ponerse interesantes), parece que a los guionistas les entran las prisas por finiquitar la historia.