Jean-Marc filma de manera íntima y muy cercana la historia de Cheryl Strayed, sin emitir nunca un discurso o justificar los actos de esta. La película va desgranando sus vivencias a modo de flashbacks, que son a la vez recuerdos que va teniendo mientras recorre las interminables mil millas, colocando la cámara muy cerca de Witherspoon, para que nos sintamos más próximos a ella y seamos partícipes del viaje tanto físico como existencial, que esta emprende.