La crisis interna del PSOE mantiene en vilo a toda España. Tanto es así que ha dejado de ser interna para asumir una escala mucho más relevante, a nivel nacional. La fractura y división de dos facciones que ya se antojan antagónicas levanta casi tanta expectación como las nuevas entregas de Juego de tronos. Y como sucede en la serie, el espectador se ve aturdido por el infinito entramado de personajes sobre los que orbita una trama difícil de desenmarañar.