La burbuja inmobiliaria de hace unos pocos años se ha notablemente redimensionado y, con los tipos de interés todavía bajos y el empleo que sigue creciendo, tal vez sea el momento de volver a plantearse la compra de una vivienda propia.
La burbuja inmobiliaria de hace unos pocos años se ha notablemente redimensionado y, con los tipos de interés todavía bajos y el empleo que sigue creciendo, tal vez sea el momento de volver a plantearse la compra de una vivienda propia.