En otras palabras, pensaba que solo había un pastel y el ganador se llevaba una gran ración del mismo, dejándole muy poco o nada a los demás.
Desde entonces me he dado cuenta que la realidad es algo muy distinto. Ahora veo el “ganar” como una oportunidad para hornear “más pastel” para todos. Una marea alta beneficia a todos los botes que estén cerca.