Uno de los puntos en los que las personas tienen más dificultad para ahorrar es controlar gastos para mantenerse dentro del presupuesto porque, como seres humanos, tendemos a inclinarnos hacia el placer inmediato, lo cual nos lo pueden dar a veces las compras que hacemos. Al contrario, el ahorro nos ofrece gratificación, pero en un futuro, lo que en ocasiones parece demasiado lejano como para esperar por él.