¿Por qué sale un «grano»? El exceso de grasa, la propia sudoración o incluso las partículas ambientales taponan, en ocasiones, los poros cutáneos convirtiéndolos en el caldo de cultivo perfecto para que determinadas bacterias se instalen, provocando esa característica inflamación y la llegada en masa de los glóbulos blancos para combatir la infección.