La segunda opción es el lavavajillas, otro electrodoméstico que también ‘sabe’ limpiar. Una alternativa para lavar tus zapatillas de running menos agresiva que la lavadora, siempre y cuando no te de mucho asco pensar que después meterás ahí tus platos y cubiertos. Si te animas a hacerlo, coloca tus zapatillas en la bandeja superior, seleccionando un ciclo corto y a baja temperatura. Aunque los resultados suelen ser mejor de los esperados, tampoco es la opción más recomendable.