Si recibes ayudas o beneficios del estado, por vivir en ciertas ubicaciones, estas se justificarán más rápido al presentar el padrón. Por ejemplo, si cambias de comunidad por motivos de trabajo y deseas tener las ventajas fiscales que corresponden en tu declaración de la renta. También, si no quieres pagar una plaza de garaje, y sacarte la tarjeta de residente para aparcar en la calle, vas a necesitar estar empadronado.