Si por el contrario eres un valiente y decides hacertelo tu mismo, una buena elección es la cera de baja fusión, que no necesita estar a altas temperaturas para fundirse y aplicarse. Hay que tener mucha precaución en la zona de los testículos, y hacerlo poco a poco y con paciencia. Si no te atreves a usar la cera en el escroto, puedes dejarla para la base del pene y optar por la cuchilla en esa zona.