Tonos vibrantes y llamativos en todas las prendas del hombre, de la cabeza a los pies, que van a hacer difícil que pasemos desapercibidos. Colores habituales de esta época como el blanco o los tonos naturales, contrastan con naranjas, azules y amarillos. La tendencia viene, sobre todo, en mezclar tonos vivos con otros más neutros que generan looks frescos muy apropiados para la temporada.