Jordan y su socio más fiel Donnie Azoff (Jonah Hill) se sienten en el pedestal cuando se dan cuenta de que los millones entran sin interrupción a las arcas de Stratton Oakmont, y sus oficinas están atestadas de broker exitosos, incondicionales, y capaces de embarcarse en cualquier guerra en nombre de la empresa. Jordan es el rey y Stratton Oakmont, una secta, donde decenas de amantes del mercado y las bolsas de valores, tienen la plena seguridad de que dejaron para siempre las penurias económicas gracias al fraude del que forman parte.