Pero por supuesto, los millones de Jordan no vienen solos, sino acompañados nada menos que por el descontrol, el desenfreno, las drogas y el sexo compulsivo, la codicia sin límites, la infidelidad, y también, por la persecución de la justicia.
Pero por supuesto, los millones de Jordan no vienen solos, sino acompañados nada menos que por el descontrol, el desenfreno, las drogas y el sexo compulsivo, la codicia sin límites, la infidelidad, y también, por la persecución de la justicia.