Alabama Monroe es un película dura, no hay duda. A poco hayas leído la sinopsis u ojeado el tráiler, intuyes que no vas a pasar un buen rato. Pero, como en la vida, que tan bien retrata esta película, a veces los finales ásperos te dejan un regusto dulce. Un viaje con duros vaivenes, con reveses inesperados, pero también con momentos inolvidables, la mayoría de veces sencillos instantes que purgan todo el dolor que pueda estar por venir.