Por todo ello BCN Checkpoint ha puesto en marcha un servicio de atención psicológica que, aunque no va dirigido exclusivamente a personas que practican “chemsex”, sí que “la mayor parte de los que ya se han apuntado lo han hecho porque consideran que tienen problemas derivados de este tipo de práctica”, según explica Antoni Gata, miembro de BCN Checkpoint y responsable de este nuevo servicio. El alto grado de satisfacción obtenido en el sexo sumado a la ingesta de drogas crea, en algunos casos, situaciones de dependencia que no siempre resultan fáciles de ser gestionadas.