El equilibrio es la clave. Una cena liviana te sentará bien y favorecerá el correcto funcionamiento del organismo sin aportar calorías extras. Pescados y carnes magras a la plancha, verduras al horno o al vapor, ensaladas variadas, lácteos desnatados (leche con cereales, yogur con frutos secos…), huevo, son algunas sugerencias para una cena rica en proteínas y baja en grasas.