De hecho, la aparición de cuadros psicóticos es una de las principales consecuencias asociadas a la marihuana, a la vez que ésta puede empeorar el tratamiento en pacientes con esquizofrenia. Prueba de ello es que entre el 30 y el 40 por ciento de los episodios psicóticos atendidos en hospitales son de pacientes consumidores de cannabis.