Su principal diferencia con el Brazuca, que se utilizará en el resto de partidos del Mundial, reside en sus líneas de colores. El balón de la final coge los tonos del trofeo más deseado, el verde y el dorado, al que añade también el negro.
Su principal diferencia con el Brazuca, que se utilizará en el resto de partidos del Mundial, reside en sus líneas de colores. El balón de la final coge los tonos del trofeo más deseado, el verde y el dorado, al que añade también el negro.