De hecho, Sigmund Freud aseguró en su día que todos somos bisexuales en potencia, mientras que Alfred Kinsey afirmaba que entre el 5 y el 10% de la población es homosexual o heterosexual y el resto se encuadra dentro de escalas de bisexualidad. Esto me dio que pensar: Si todos (o casi todos) somos teóricamente bisexuales, ¿por qué se sigue cuestionando la bisexualidad?