A través del tiempo diferentes organizaciones han desarrollado estudios que revelan los pros y contras, coincidiendo que los beneficios son bastantes, siempre y cuando no se practique en exceso. Además se ha comprobado que los jóvenes amantes de los juegos de video han aumentado su coordinación visual-motriz y la capacidad de tomar decisiones ante situaciones que requieren una respuesta inmediata. ¿Pero que pasa con los adultos?