La web se llama Swipe Buster y, según la revista ‘Vanity Fair’, solamente hace falta introducir el nombre, la edad, el género y la localización. Después de un rastreo, el desconfiado recibirá un email con todas las posibles coincidencias que han encontrado en la base de datos y API de Tinder, ya que todo eso es público, junto con los intereses de los perfiles, las imágenes compartidas y la última conexión.