Durante sus últimos años de vida, Elvis estuvo rodeado por un séquito de familiares, colegas, guardaespaldas y asistentes, entre los que había celos y rencillas por acaparar sus atenciones y regalos.
Durante sus últimos años de vida, Elvis estuvo rodeado por un séquito de familiares, colegas, guardaespaldas y asistentes, entre los que había celos y rencillas por acaparar sus atenciones y regalos.