
El guardaespaldas Al Strada fue el primero que acudió a la llamada de auxilio de Ginger. Intentó reanimarlo sin éxito. Cuando llegaron los enfermeros había siete u ocho personas histéricas rodeando el cuerpo. Vernon, el padre de Elvis, y Lisa Marie, la única hija del Rey, lloraban amargamente por las esquinas. A preguntas de los sanitarios, Strada dio por sentado que Elvis “había sufrido una sobredosis”.